Volver de un viaje diciendo que conoces mucho un sitio está muy bien, pero tratar de empaparnos de su cultura, absorber todo lo que podamos nos hará tener una experiencia mucho más rica y será un acto de respeto hacia el país o ciudad a donde vamos. Pero ¿cómo se logra todo eso? Siguiendo algunos consejos.

Aprende algo antes de viajar

Aprende algo antes de viajar Buscar vídeos de viajes en Youtube, visitar blogs o leer la guía que nos hemos comprado es una buena opción para comenzar. Cuando nos metamos en el avión podremos ir pensando en todo lo que hemos aprendido y podremos sentir cómo nuestra cabeza se abre a muchas más experiencias.

Piérdete en calles lejos del centro

Cuando vamos a terminar de ver una ciudad después de tres o cuatro días, sentimos que hemos caminado por la misma calle cientos de veces. Una forma de evitarlo es ir a algún sitio alejado del centro (con algo interesante por hacer) y caminar por sus calles. No importa si el lugar es o no turístico, lo esencial es que se trata de un sitio fiel a la vida diaria de la ciudad.

Aprende un poco de su idioma

Aun cuando sepas español, inglés y puedas defenderte un poco con el francés, el haber aprendido palabras básicas como “hola”, adiós”, “gracias” nos facilitará mucho.

Come su comida

No comida típica y clásica que todo viajero debe probar porque es lo que dicta la norma del viaje, sino la comida más autóctona, obrera si es posible y sin grandes lujos. Eso nos acercará mucho más a la cultura de los locales.
Alójate en un barrio

La ubicación es lo mejor de todo eso y la conexión a Internet) porque nos ahorramos dinero y tiempo en transporte. Pero si encontráramos un un alojamiento en un barrio también encontraremos un supermercado en el mismo lugar, una cafetería donde comer algo típico por la mañana o una zona de la que no habíamos oído nunca antes.
Habla con las persona

Si te ponen cara de serios y pocos amigos no te acerques, pero si sonríen pídeles que te hagan una foto, pregúntale por algún sitio que te interese o simplemente cuéntale lo que te parece la ciudad. Te sorprenderá lo amable que pueden ser las personas si abres la boca y te muestras amistoso.